
El Valladolid no quiere que le vuelva a ocurrir nada parecido a lo que ha sucedido en el caso Braulio. Esto es que el jugador y su club usen a la entidad blanquivioleta para aumentar la ficha del primero y la cantidad a recibir por el traspaso en el segundo. A este malestar se une la pobre situación económica del club que hace que cualquier otro equipo pueda ofrecer mayores cantidades a los jugadores en los que se interesa el club vallisoletano. Por eso, Carlos Suárez y Roberto Olabe optan por la discreción y por no confirmar ni desmentir el interés por ningún futbolista. De hecho, el presidente manifestaba ayer: “Ya nos han usado una vez. No queremos que nos vuelva a pasar”.
Extremo derecho. Pese a ello, ha trascendido que Olabe está dirigiendo ya, personalmente, algunas operaciones como la cesión del belga De Mul. El jugador, de 22 años, es uno de los objetivos para el extremo derecho, pero su ficha puede ser un problema. Para esa misma banda, mejoran las perspectivas de recuperar a Aguirre. Hay que recordar que Lanús, equipo al que pertenece, se descolgó pidiendo un millón de euros por una nueva cesión cuando el jugador acaba contrato y su traspaso costaba dos millones. Y es que el Valladolid, como reconoce Suárez, quiere que los jugadores que vengan al equipo conozcan ya la competición española: “Nosotros no podemos traer jugadores que tengan que adaptarse, necesitamos que puedan dar un rendimiento inmediato”.
Vía: AS.com
